Dominios para negocios
La decisión que más condiciona a un negocio pequeño no es el diseño de la web, sino el nombre que va delante del punto.
Marca o descriptivo
Descriptivo (reformasmadrid.com) se entiende al instante y encaja con lo que la gente teclea, pero te encierra en un servicio y una ciudad, y es difícil de defender como marca porque nadie puede apropiarse de palabras genéricas.
De marca (obralia.com) exige explicar a qué te dedicas, pero crece contigo, se registra como marca sin problemas y no se parece a la competencia. Si tienes intención de seguir aquí en diez años, casi siempre compensa.
Qué extensión
- .es si tus clientes están en España. Transmite cercanía y hay mucha más disponibilidad.
- .com si vendes fuera o quieres poder hacerlo. Sigue siendo lo que la gente escribe por defecto.
- Los dos si el presupuesto lo permite: registras ambos y rediriges uno al otro. Es la forma más barata de evitar que alguien se instale a tu lado con el mismo nombre.
Comprobaciones antes de pagar
- Que el dominio esté realmente libre, no solo que lo parezca.
- Que el nombre no choque con una marca registrada de tu sector: el buscador de la OEPM es gratuito y te evita un problema legal caro.
- Que el usuario esté libre en las redes sociales que vayas a usar.
- Que al buscarlo en Google no salga otra empresa con ese mismo nombre.
El coste real de equivocarse
Registrar un dominio cuesta poco más que una comida. Cambiar de nombre cuando ya tienes clientes, facturas emitidas, rótulo, furgoneta rotulada y posicionamiento en Google cuesta muchísimo más. Dedícale una tarde a decidirlo bien.