Dominios para inmobiliarias
El sector inmobiliario es local por definición, y eso cambia por completo el cálculo del nombre.
Zona o marca
Meter la ciudad o el barrio en el dominio funciona muy bien en este sector: quien busca piso busca en un sitio concreto, y un nombre con la zona dentro comunica especialización inmediata. El límite es evidente: si abres oficina en la provincia de al lado, el nombre trabaja en tu contra.
La estructura que mejor aguanta es tener la marca como dominio principal y registrar las variantes de zona como dominios de captación que apuntan a ella.
Lo que se busca en tu sector
Las búsquedas reales combinan servicio y lugar: pisos, alquiler, obra nueva o tasaciones junto al nombre del municipio. No hace falta que esas palabras estén en el dominio para posicionar —eso lo resuelven las páginas—, pero un dominio que ya las contiene aumenta el porcentaje de clics cuando compites en una lista de resultados.
Confianza
Se mueven cantidades altas y el cliente no te conoce. Un dominio propio con .es o .com, con el nombre de la agencia y sin guiones, transmite solidez. Una dirección larga y llena de palabras clave transmite lo contrario justo en el momento en que alguien decide si te deja gestionar la venta de su casa.
Si eres agente independiente
Tu nombre y apellido suele ser la mejor opción disponible, y además es imposible de copiar. Si está cogido, añade la profesión antes que un número: nombreapellido inmobiliaria.es funciona mucho mejor que nombreapellido2.com.
Ojo con los nombres de municipio
La normativa del .es, la Orden ITC/1542/2005, reserva los topónimos oficiales de las administraciones territoriales. Un dominio que sea exactamente el nombre oficial de un municipio no está disponible para una empresa. Lo que sí se puede es combinarlo con la actividad: el nombre del municipio solo, no; el nombre del municipio con pisos, inmobiliaria o el nombre de la agencia, sí, mientras esté libre.
Y recuerda que en .es se admiten la ñ, los acentos, la ç y la l·l. Si la zona lleva alguno, registra las dos versiones: con tilde para que se lea bien y sin ella para que llegue quien la teclee deprisa.
Si trabajas en una zona catalanohablante
El .cat es una opción con sentido para una agencia que trabaja en Cataluña, Baleares o Andorra, pero tiene un requisito: según domini.cat, la web debe tener contenido significativo en catalán. Si vas a publicar las fichas solo en castellano, quédate con .es o .com.
Comprueba la marca antes del rótulo
En inmobiliaria el nombre acaba en el escaparate, en los carteles de «se vende» y en los portales. Antes de encargar nada, búscalo en el buscador de marcas de la OEPM: las franquicias del sector tienen sus nombres registrados y defienden las variantes parecidas.
Los portales no sustituyen al dominio
Buena parte de los contactos llegan por los grandes portales inmobiliarios, y es tentador pensar que la web propia sobra. Pero el anuncio del portal es del portal: el día que dejas de pagar, desaparece, y con él el contacto con quien lo vio. El dominio propio es el sitio al que pueden volver un propietario que te conoció hace dos años o el comprador que guardó tu ficha. Por eso el nombre tiene que ser fácil de buscar de memoria.
Qué registrar el primer día
- El nombre de la agencia en .es y en .com, con uno redirigido al otro.
- Si el nombre lleva tilde, ñ o ç, la versión sin ellas.
- Si trabajas sobre todo una zona, una combinación de la zona con la actividad que apunte a la web principal.
Con eso cubres lo que un cliente puede teclear de buena fe. Lo demás, mejor dedicarlo a las fichas de los inmuebles, que es lo que de verdad te hace aparecer en Google.