Dominios para tiendas online
En una tienda online el dominio aparece en cada correo de pedido, en cada factura y en cada anuncio. Conviene que aguante.
¿Meter el producto en el nombre?
Si vendes una sola categoría y no piensas salir de ella, un dominio descriptivo ayuda: la gente entiende qué vendes antes de entrar. El riesgo aparece cuando la tienda crece. Una web llamada solofundas.com tiene un problema el día que quiere vender cargadores, y ese día llega casi siempre.
Regla práctica: si tu catálogo puede ampliarse, elige un nombre que hable del para quién o del cómo en lugar del qué.
Extensiones que funcionan en ecommerce
- .com — lo que el comprador escribe por defecto. Sigue siendo el que más confianza genera al pagar.
- .es — señal clara de que envías desde España, y eso resuelve dudas de plazos y devoluciones antes de que se pregunten.
- .shop y .store — dicen literalmente que es una tienda y tienen buena disponibilidad para nombres cortos.
Lo que hunde una tienda
- Guiones. mi-tienda-de-ropa.com se pierde al dictarlo y parece improvisado.
- Números. Nunca se sabe si van en cifra o en letra, y siempre se equivocan.
- Nombres calcados a un competidor. Reclamaciones de marca y clientes que acaban comprándole a otro.
- Depender de una plataforma. Un subdominio prestado no es tuyo: el día que cambies de sistema, pierdes todo el posicionamiento.
Confianza y conversión
En el momento de introducir la tarjeta, el comprador mira la barra del navegador. Un dominio propio, corto y sin rarezas es parte del checkout tanto como el candado del certificado. No es un detalle de marca: es un detalle de conversión.